10 de mayo de 2013


No es posible que yo a mi edad esté hablando de amor, cuando he recibido puros desprecios.”

 Vivimos, soñamos, queremos, odiamos, nos aterramos, nos apestan las cosas, nos perdemos, sufrimos.
Somos una bolsa de nervios y preocupaciones, tememos a lo más absoluto y desconocido.
Nos limitamos a los "imposibles"  que creen ver nuestros ojos y nos refugiamos frente a la humillación.
Tenemos mucho que ofrecer y entregamos el resto de lo poco, nos quejamos de las cosas y reclamamos frente a los problemas, somos imperfecciones puras, pero bueno que podemos hacer... somos jóvenes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario